Ayer tuve un Sueño

Yo también podría decir aquello de «Ayer tuve un sueño».

Un sueño en el que en mi país conseguíamos extirpar la corrupción que se había instalado en toda la clase política.

Vaya por delante que tengo familia muy cercana en los dos grandes partidos políticos tradicionales y me consta que hay gente honrada como ellos. No quiero generalizar en las personas, pero sí en los partidos, sí en el sistema actual.

Y templando gaitas no conseguiremos regenerar la estructura politica actual, infiltrada por la corrupción.

Hay que radicalizar posiciones, dar un golpe encima de la mesa y ponerlo todo boca abajo para empezar de cero. Con leyes de transparencia, con medidas de control, con supresión de privilegios y prebendas…

Sin violencia, por supuesto, pero creo que habría que repetir tantos «15M» como fuese necesario hasta conseguirlo. Hasta que surja una clase política que venga a servir al pueblo, no a servirse de él.

La pregunta del millón es: ¿Quién le pone el cascabel al gato?

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